Lo que Interstellar nos enseña sobre la teoría de universos paralelos

La película Interstellar (2014) fue aclamada por la comunidad científica por su rigor a la hora de representar los principios fundamentales de la mecánica cuántica y la relatividad general. Una de sus escenas decisivas nos muestra una vanguardista, pero a la vez conceptualmente correcta, visualización de la teoría de universos paralelos.

Kip Thorne y Jessica Chastain
Kip Thorne, divulgador e introductor a la teoría de universos paralelos, y Jessica Chastain, una de las protagonistas de ‘Interstellar’.

El físico teórico Kip Thorne asesoró al director de la cinta, el reconocido Christopher Nolan, para asegurarse de que las representaciones de los agujeros de gusano y agujeros negros fuesen lo más ajustadas posible a la realidad. Si bien el equipo de efectos especiales -la empresa Double Negative- tuvo que adaptar la representación del agujero negro, eliminando el efecto Doppler, para hacerlo más comprensible a los no expertos en física -como hicieron omitiendo muchísimos otros detalles-, el filme constituye en suma una divulgación fantástica y de la que se pueden extraer muchos conocimientos.

Importante: Los siguientes párrafos incluyen ‘spoilers‘ o detalles de la trama de la película.

Infinitos momentos temporales

La secuencia que más nos aproxima a la teoría de universos paralelos sucede, como decíamos, al final de la película. Cuando la nave en la que Joseph Cooper (Matthew McConaughey) carece de cualquier esperanza para cumplir su misión de encontrar un mundo habitable en el que la humanidad perviva, se queda sin combustible y entra en barrena, se eyecta para intentar preservar sus últimas opciones de seguir con vida.

Al caer Cooper en la esfera que le corresponde -una ‘asimilación’ de los agujeros de gusano-, la luz que veía a lo lejos se transforma en una infinita red de líneas de universo. Estas son la representación del espacio-tiempo en cuatro dimensiones. Cuando aterriza en la línea que corresponde a su vida, Cooper se encuentra con infinitos futuros unidos entre sí mediante un teseracto. Es decir, una figura compuesta por cubos de tres dimensiones unidos a través de un cuarto eje o dimensión).

Teseracto en 'Interstellar': Representación Gráfica y Teoría de Universos Paralelos
Representación gráfica del teseracto que aparece en el tramo final de la película ‘Interstellar’ y que escenifica la teoría de universos paralelos.

En todo ese desorden de infinitas representaciones de un mismo lugar, la biblioteca que Cooper y su hija Murph (Jessica Chastain) tenían en casa al comienzo de la historia, el piloto puede contemplar a su hija en diferentes momentos temporales. Los que ya ha atravesado y, con toda seguridad, muchos futuros. Todos suceden a la vez y con todos ellos se puede comunicar desplazando los libros que están colocados en la estantería que representa la pared del teseracto, la cara del cubo que describíamos anteriormente. Murph acaba descubriendo que quien provoca esos movimientos es su padre. Su ‘fantasma’, como ella lo define. Una figura que ha viajado a distinta velocidad que ella y por la que han pasado más de treinta años por tan solo unos pocos meses de Cooper. He aquí otra representación de los universos paralelos.

Cuando TARS -uno de los robots que asistían a Cooper en su misión para encontrar mundos habitables a través de agujeros de gusano- consigue conectar de nuevo con él después de que el astronauta abandonase la nave en que atravesaban el universo, le explica todo. «El tiempo está representado aquí [en el teseracto] como una dimensión física. Incluso has descubierto que puedes ejercer una fuerza a través del espacio-tiempo».

Matthew McConaughey en Interstellar
‘Interstellar’ recibió un Oscar de la Academia en su edición 2014 por los Mejores Efectos Visuales.

Everett y los «muchos mundos»: la base de la teoría de universos paralelos

Todo esto es una reproducción de la teoría de los “muchos mundos” de Hugh Everett. Se trata de una de las corrientes predominantes en la actualidad en lo que corresponde al estudio de la mecánica cuántica. Es una interpretación entre las más aceptadas para describir la teoría de universos paralelos. A grandísimos rasgos y a riesgo de caer en «brocha gorda»

    1. Nuestro mundo está en constante división en líneas de tiempo paralelas, tantas como modificaciones de comportamiento podemos encontrar en el mismo.
    2. El universo entero es mecánica cuántica… pero eso no quiere decir que el determinismo gobierne todo el funcionamiento.
    3. La medida de un objeto cuántico (la comprobación de en qué estado se encuentra, y con ello, en qué modifica su comportamiento el estado del universo) no le fuerza a adoptar un estado u otro. La teoría de universos paralelos no implica que deba haber necesariamente un observador.
    4. Lo que cada uno de nosotros vivimos, momento por momento, es solo un flujo perpetuo de experiencias que puede ser múltiple. No existe una sola línea de tiempo, sino muchos mundos. Todo ello permite que podamos llegar a pensar que cualquier historia alternativa y/o futura puede ser real.

Si bien no existe aún aceptación total entre los científicos de física cuántica -ni mucho menos- sobre lo que la IMM (la abrevación en inglés de los «multiversos» o teoría de universos paralelos) y sus conclusiones pueden llegar a ser disparatadas –un equipo deportivo que gana cada partido que disputa sin fallos ni errores es posible con esta representación-, su empuje es innegable y puede acabar cambiando la concepción de todo lo que nos rodea.

– ¿Quieres proponer algo al autor? Escríbenos aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *